lunes, 20 de abril de 2026

Exposición en París...

Leonora Carrington: Animal humano hembra

Es todo un acontecimiento: se trata de la primera exposición monográfica en Francia de Leonora Carrington (1917-2011), una de las figuras femeninas más relevantes en el arte del siglo XX. Se han reunido 126 obras, en su mayor parte de ella, pero también otras de artistas con los que mantuvo contacto, y un conjunto de fotografías que nos transmiten directamente su imagen y su personalidad.

Se puede decir que el núcleo central del trabajo artístico de Leonora Carrington es la autorrepresentación: la visión de sí misma en una proyección intensa en retratos dinámicos, metamorfosis, y síntesis con figuras mitológicas y animales expresivos. Con todo ello estamos ante una cuestión central: el carácter cambiante y fluido de la identidad, algo que nos sitúa ante una clave decisiva de su vinculación con el surrealismo.

                Doble retrato [Autorretrato con Max Ernst] (1938). Ól. s. lienzo, 65,4 x 81,9 cms.                     Colección particular.
 

Nacida en Inglaterra, en el condado de Lancashire, su trayectoria se articula a través de un proceso continuo de viajes: de Florencia a París, del Sur de Francia a España, y culminaría en la etapa más larga de su vida en México, donde acabaría convirtiéndose en una figura de culto. Viajes y metamorfosis, interior y exterior: mezcla de lo humano, lo animal, lo vegetal y lo imaginario… De ahí la síntesis entre surrealismo, mitología y esoterismo.    

La exposición se articula en seis secciones: 1) En los orígenes de un gran viaje interior, 2) La Esposa del Viento (viaje a través del surrealismo), 3) Extrañamiento: memoria de los orígenes, nostalgia de las riberas, 4) El viaje de la heroína, 5) La oscuridad luminosa, y 6) La cocina alquímica.

Artes, 110 (1944). Ól. s. lienzo, 63 x 84 cms. NSU Art Museum Fort Lauderdale.

La primera sección se centra en los inicios de su trabajo artístico, con sus orígenes en la Inglaterra de comienzos del siglo XX y una estancia en Florencia en la apertura de los años treinta. La imaginación de su infancia, nutrida con cuentos de hadas y literatura fantástica se va abriendo a la representación pictórica de lo fantástico y en Italia al contacto con las obras de los artistas clásicos. Las obras reunidas en la sección son acuarelas, en algunos casos con textos escritos en ellas.

El título de la segunda sección: La Esposa del Viento, es el término que empleó para caracterizarla Max Ernst, quien se convirtió en su pareja durante el tiempo que se produjo su inmersión en el surrealismo. Carrington y Ernst vivieron juntos en Francia, hasta que en 1940 Ernst fue arrestado como enemigo potencial de Francia, y entonces sus caminos se separan. Carrington se marcha a España, pero en Madrid es víctima de una violación colectiva,  tras lo cual la internaron en Santander en un sanatorio psiquiátrico, donde fue sometida a un régimen severo, que vivió como una intensa tortura. En 1941 se marchó a Nueva York donde estableció contactos con los surrealistas allí exiliados. En sus obras de esta etapa predominan las figuras de animales en una síntesis con lo humano y las proyecciones fantásticas.

Ballerina II (1954). Óleo y hoja de oro sobre masonita, 30,5, x 22,5 cms. Colección particular.
 

El extrañamiento de la tercera sección marca el inicio en 1942, cuando  Leonora se instaló en México, donde permaneció hasta el final de su vida. Su pintura alcanzó entonces  una magnificación intensa, con una profunda dimensión introspectiva. En 1946, allí se casó con el fotógrafo de origen húngaro Emérico “Chiki” Weisz, con quien tendría dos hijos: Gabriel y Pablo. En  1948 presentó su primera exposición en Nueva York, lo que marcó un momento decisivo en su reconocimiento internacional.

El título de la cuarta: El viaje de la heroína, está tomado del escritor y especialista en mitología Joseph Campbell, y tiene que ver con las representaciones míticas  y transculturales de los viajes heroicos, que marcan profundamente el trabajo de Leonora Carrington entre los años cincuenta y el comienzo del siglo XX.

Dando de comer a una mesa (1959). Ól. s. lienzo, 57 x 70 cms. Colección particular.

En la quinta sección: La oscuridad luminosa, recorre la obra de Carrington a través de los “lugares oscuros del conocimiento”, en relación con su interés por la magia, el tarot, la alquimia, la astrología, el espiritismo y otras tradiciones esotéricas de la antigüedad que van los años cincuenta a los setenta.

Y finalmente, la sexta sección: La cocina alquímica, es una metáfora que integra la utilización por Carrington de las tradiciones mágicas y el simbolismo esotérico en una síntesis o “cocinamiento”, que alude también a su pasión culinaria. En ella se reúnen obras que van de 1943 a 1975.

El trabajo artístico de Leonora Carrington se despliega sobre todo a través de la pintura: con dibujos, collages, grafitos, y cuadros al óleo.  También utiliza en algunas ocasiones figuras escultóricas con soportes de madera. Lo que vemos en sus obras es en todo momento figuras, pero la figuración se une a un juego de fluidos con líneas y espacios difusos de diversos colores. Podríamos así decir que se trata de una figuración dinámica, que busca transmitir el carácter dinámico de los seres y la realidad.

 

Quería ser pájaro (1960). Ól. s. lienzo, 120 x 90,2 cms. Oowland Weinstein.

Y es muy importante tener en cuenta la dimensión profunda de pensamiento y teoría que caracteriza a Leonora Carrington. En un texto personal de 1970, que tiene el título “Animal humano hembra” subraya en  el inicio la dimensión metamórfica: “Hace cincuenta y tres años nací animal humano hembra. Eso, me dicen, quería decir que yo era una mujer, pero nunca he comprendido qué querían decir con eso.”

Tras una serie de reflexiones sobre la comprensión y la interrogación de quiénes somos, acaba el texto con una explícita reivindicación de la feminidad: “Si nosotras las mujeres continuamos siendo pasivas, pienso que entonces hay poca esperanza de que la vida sobreviva sobre este planeta.” Todo esto es decisivo para entender a fondo el carácter de Leonora Carrington: para ella es crucial su autoafirmación como mujer.

 

* Leonora Carrington. Musée du Luxembourg, París. Comisariado: Tere Arcq y Carlos Martín. Hasta el 19 de julio.

                 * Publicado en EL CULTURAL:  - Edición impresa: 17 de abril de 2026, pgs. 30-31.