Carmen Laffón: Impresionismo figurativo y poético
Estamos ante la primera exposición monográfica que se dedica a la artista andaluza Carmen Laffón (Sevilla, 1934-Sanlúcar de Barrameda, 2021) desde su fallecimiento a finales de 2021. Hay que destacar el magnífico trabajo de comisariado de Paula Luengo, que en lugar de trazar en la muestra un itinerario cronológico la ha articulado con una concepción temática que nos permite apreciar mucho mejor los ejes centrales que orientaron de manera permanente el horizonte artístico de Carmen Laffón.
La muestra incluye 77 obras, tanto de pequeños como grandes formatos, distribuidas en nueve secciones: 1. Marcelina / La cuna, 2. Bodegones, 3. Objetos, 4. Paisajes urbanos, 5. El Coto, 6. Armarios, 7. La cal, 8. La sal y 9. La viña. Al final del recorrido se ha incluido un audiovisual sobre Carmen Laffón, con una duración de unos treinta minutos, en el que además de transmitir datos sobre su trayectoria se incluyen participaciones de historiadores, artistas y galeristas que tuvieron contacto con ella.
Aunque los referentes profundos del trabajo y la vida se sitúan en Andalucía, es indudable su alcance intenso en el resto de España e internacional. Y un dato a destacar es el de su ingreso, como Académica de Número de la Real Academia de Bellas Artes, en el año 2000. Fue la segunda mujer en alcanzar esa posición, algo muy relevante por la recurrente postergación de las mujeres en el reconocimiento de su actividad y trayectorias.
En las variaciones temáticas que se recogen en la exposición pienso que es importante un rasgo que para mí es decisivo para poder apreciar la importancia del trabajo artístico de Carmen Laffón: la visión de lo íntimo se proyecta siempre en las obras. Éstas tienen siempre un carácter figurativo, de representación reconocible, pero a la vez impulsan una proyección poética que está más allá de lo externo y nos sitúa en rasgos y signos de la interioridad.
En 1. Marcelina / La cuna se presentan dos parejas de óleos de 1965 a 1995. La pareja de Marcelinas son representaciones de niñas muñecas, la otra pareja de bebés en cunas se contrapone a la anterior, trazando un círculo de espejos donde ver el intenso horizonte de la infancia. En 2. Bodegones, encontramos representaciones de naturalezas muertas con un rasgo determinante: situadas sobre una mesa con mantel, en la que a partir de 1990 se introduce el paisaje como fondo, y más adelante con composiciones verticales.
En 3. Objetos, podemos apreciar cómo desde los inicios de su actividad artística Laffón explora y reproduce en representaciones las cosas sencillas de la casa: canastas, pequeños muebles, máquinas de coser (dos de ellas, cubiertas bajo tela). Hay para mí un eco diferente, pero convergente, con lo que Marcel Duchamp llamó “ready-mades”: todo lo que nos rodea tiene una significación estética. Algo que tiene también su proyección en la sección 4. Paisajes urbanos, donde vemos entre arriba y abajo, en dos planos diferenciados lo producido por la naturaleza y los ambientes producidos por los seres humanos.
Con 5. El Coto, viajamos directamente a Andalucía, al Coto de Doñana, con vistas horizontales, que separan el mar del cielo. En 6. Armarios, volvemos a los objetos domésticos, pequeños recipientes realizados primero en madera y luego en bronce, sobre los que se superponen capas de pinturas. En 7. La cal, encontramos con grandes tablas al óleo, témpera y carboncillo, que se centran en utensilios y herramientas. Y es aquí donde el reflejo de los ready-mades tiene un eco más profundo, en la obra: Bidón y carretilla con cubo de cal (2012-2013). Un conjunto de objetos encontrados y escayola, dimensiones variables. Colección privada.
8. La sal es la última de las series de Carmen Laffón, centrada en la representación de las blancas salinas de Bonanza, próximas a su casa y taller de Sanlúcar de Barrameda. Se incluyen aquí siete óleos de gran formato, un delicado bajorrelieve en escayola, y una pequeña escultura. 9. La viña es también una serie, con cuatro paneles de madera y una monumental pieza de bronce inspirada. en la pequeña viña que rodea su estudio en Sanlúcar, y que Laffón cuidaba a diario.
En definitiva, un conjunto de piezas que nos muestran la relevancia de esta artista, la unión diversa de pautas y modos de expresión: pintura, escultura, dibujos, elección de objetos para llevarnos de la representación a lo íntimo en un salto poético visual.
* Carmen Laffón. Variaciones. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid. Comisaria: Paula Luengo. Del 23 de junio al 27 de septiembre de 2026.
* Publicado en EL CULTURAL - Edición impresa: 26 de junio de 2026, pgs. 32-33. Edición en Internet: 5 de julio de 2026.
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